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*Fue hace
100
Años

Por Jonatan Blanco
 
 
 
 
 
 
FUE HACE 100 AÑOS
                                Por Jonatan Blanco

Fue hace 100 años o más, que un joven de 17 años, llamado Juan, fue enviado a la 1º guerra mundial con el cargo de cañonero al frente de batalla, quien dejando todo, afrontó la guerra. Años más tarde, luego de finalizada la guerra, ya con 22 años, esposa y cuatro hijos, recibió en su casa una notificación del ejército, informando que - sin importar lo que pasara - si en 24 hs. recibía una notificación igual, debía presentarse nuevamente en el ejército como cañonero, sin objeción alguna, para una segunda guerra.

Esa noticia fue la peor que podría haber recibido. Así que tomó a su esposa Bety, y entrando en una habitación de la casa, especialmente construida por Juan, para orar, en la ciudad de Bratislava, Slovakia, abrió la ventana y juntos se postraron, rogando a Dios para que les mostrara qué debían hacer.

Al día siguiente Juan había sentido que tenía que dirigirse a una oficina de emigración, así que así lo hizo averiguando si existía la posibilidad de salir del país. Para su asombro, estaban todas las puertas abiertas. Fue así que tomando todo lo que más pudieron, él y su familia abordaron en ese momento el barco más grande del mundo construido por los ingleses. Viajaron durante días y días, sin saber con qué se encontrarían en ese nuevo país al que se dirigían.

Mientras tanto, en Europa, se vivían los momentos más terribles. Toda la familia de Juan y de Bety eran torturados. Los hermanos habían muerto en esa guerra; las hermanas y todas las mujeres eran violadas, golpeadas, torturadas desmedidamente, a tal punto que ellas mismas decidían ahogarse en el Danubio, para no sufrir semejante ultraje. Al poco tiempo, los padres de Juan murieron de hipotermia, escapando en un tren sin calefacción a temperaturas terriblemente bajas. Una de las sobrinas de Bety estaba dando a luz en medio de ese desastre, cuando de golpe entraron a su casa unos diez soldados del ejército enemigo, tomaron a su marido, lo ataron a una silla y lo colocaron al lado de la cama donde su mujer estaba con su hijito, ellos se lo sacaron y abusaron de ella durante horas, frente a los ojos de su marido, hasta matarla, luego lo mataron a el y después a la criatura.

Finalmente, Juan y Bety llegaron con sus hijos al puerto de Buenos Aires, sin saber hablar español y casi sin dinero. Los llevaron en un viaje de 7 días hasta “EL IMPENETRABLE” una selva en la Provincia de Chaco donde comenzaron una nueva vida, completamente diferente, trabajando durísimo, y siempre buscando a Dios, siempre buscando que Él los guiara.

Años más tarde, sus hijos crecieron y cada uno formó su familia. Una de sus hijas llamada Anna se casó y tuvo una hija, pero después de un tiempo, su esposo muy joven cae enfermo y finalmente muere de peritonitis.

Tomando fuerzas, cargó con su hija y se fue a trabajar a la provincia de Santa Fe, para poder mantenerla, a ella y a su casa. Hasta que un día, conoció a un hombre, llamado Bzetislavek, de quien se enamoró y con quien se casó.

Construyeron su casa en un campo en Margarita (Santa Fe) y tuvieron 3 hijos. Anna al ver que sus hijos crecían y que la educación en ese lugar era pobre, decide junto con su marido, mudarse a Buenos Aires, para darles la posibilidad de un futuro mejor. Y así lo hicieron. Una vez en Buenos Aires, ellos tuvieron otro hijo, ahora eran 4 los hijos con su segundo marido: Juan Carlos, Inés, Noemí y Rubén, quienes crecieron, en Buenos Aires y formaron sus familias.

Pero quiero hablar acerca de su hija Noemí, quien conoció a Norberto, con quien se casó y tuvo dos hijos Jonatan y Hernán. Mi nombre es Jonatan y 22 años más tarde me encuentro sentado en mi escritorio escribiendo esta historia, con lágrimas de amor, viendo que yo estuve en el corazón de mi Dios, en aquella oración hace más de 100 años atrás. Me encuentro reconociendo que Dios tenía un futuro de Gloria, que su amor y fidelidad llegan a niveles inmensurables, que sus ojos se pusieron sobre mí y que ÉL abrazo mi vida tan fuerte, tan fuerte, que no puedo ni quiero soltarme de ÉL. Hoy más que nunca, con la misma edad que mi tatarabuelo, comienza un nuevo tiempo donde la guerra YA LA GANÉ , y donde Él me prepara y me levanta para una misión espectacular: “LLEVAR EL SONIDO DE DIOS A LAS NACIONES DE LA TIERRA , CON UNA UNCION TAN PODEROSA QUE EXTREMEZCA SU MISMA CREACION”

TE AMO JESUS.

Jonatan M. Blanco
Jonatan.blanco@gmail.com

Ministerio Presencia de Dios
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Buenos Aires – Argentin
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